Yacimiento de Nuestra Señora de Loreto
Descripción
Desde Santander hay que dirigirse por la antigua general Santander-Bilbao hasta el pueblo de Peñacastillo. La cueva se encontraba en la parte este de la gran cantera existente al pie de la peña, muy cerca y por detrás de la ermita de la Virgen de Loreto, que desapareció a mediados del siglo XX.
Se trataba de una cueva de modestas dimensiones, aunque resultaba habitable. No se conocen más datos sobre el contenido dado que se destruyó hace un siglo, aunque L. Sierra menciona la existencia de un importante depósito paleolítico; él mismo recogió una lámina raspadora y lo que denomina como un "taladro" (perforador); huesos de caballo, restos malacológicos y dos fragmentos cerámicos.

Detalles
Denominación: Yacimiento de Nuestra Señora de Loreto
Otras denominaciones: Cueva del Cepero
País: España
Comunidad: Cantabria
Provincia: Cantabria
Municipio: Santander
Localidad: Peñacastillo
Localización: Subida La Calera, 39011, Santander, Cantabria
Cronología: Prehistoria
Periodo historico: Prehistoria antigua
Periodo historico (2): Paleolítico
Estado de conservación: Desaparecido/a
¿Tiene protección oficial?: sí
Fuentes de información: escrito
Fuentes de información escrita:
Muñoz Fernández, E.; San Miguel Llamosas, C.; Bermejo Castrillo, A. y Gómez Arozamena, J. (1987). Carta Arqueológica de Santander (pp. 109-110). Ed. Tantín. Santander.
Obermaier, H. (1925): El Hombre Fósil. Comisión de Investigaciones Paleontológicas y Prehistóricas, memoria nº. 9: 109-110, 2ª edición. Madrid.
Ruiz Cobo, J. y Muñoz Fernández, E. (Coords.) (2003):“Las primeras culturas campesinas en el entorno de la Bahía de Santander. La evidencia arqueológica”. En C. Fernández Ibáñez y J. Ruiz Cobo (eds.): La Arqueología de la Bahía de Santander, tomo I. Fundación M. Botín: 305. Santander.
Sierra, L. (1909): "Notas para el mapa paletnográfico de la provincia de Santander". Actas y Memorias del I Congreso de Naturalistas Españoles, Zaragoza 1908: 113. Zaragoza.
Detalles
Fue descubierta el 25 de agosto de 1904 por L. Sierra, quien realizó excavaciones limitadas en la misma. Al poco de su descubrimiento fue destruida por la cantera.
Obermaier menciona la existencia de un rico depósito Magdaleniense. Este investigador atribuye el descubrimiento a M. Olavarría.
Las coordenadas son aproximadas ya que la cavidad desapareció a comienzos de siglo.
Imágenes


